Resumen:
El artículo sostiene que, incluso en países sin moneda propia o dolarizados, la política monetaria y fiscal puede contribuir a la estabilidad macroeconómica. Para ello, propone un modelo basado en la teoría poskeynesiana que explica cómo la liquidez y la incertidumbre influyen en la economía durante periodos de desaceleración o recesión.