Resumen:
Los gobiernos y las empresas petroleras nacionales (NOC) deben evaluar los riesgos y oportunidades que plantea la transición energética. El nivel de riesgo depende de cuatro factores principales: la probabilidad de que ocurran cambios, la exposición a actividades intensivas en carbono, el impacto económico y operativo que puedan generar y la capacidad de resiliencia de la empresa y del Estado para afrontar estos desafíos mediante recursos financieros, diversificación económica y una adecuada gestión pública.