Resumen:
El cobre es un metal esencial por su alta conductividad eléctrica, ductilidad y resistencia a la corrosión. Se utiliza en cables, componentes electrónicos y tecnologías de transición energética, como vehículos eléctricos, baterías, paneles solares y turbinas eólicas. Además, puede reciclarse sin perder sus propiedades y, en algunos usos, ser sustituido por el aluminio, lo que favorece la sostenibilidad. Por su importancia industrial, es el tercer metal más consumido en el mundo, después del hierro y el aluminio.