Resumen:
La sustitución voluntaria de cultivos a través del PNIS logró acuerdos con cerca de 99.000 familias campesinas. A pesar de los compromisos iniciales y las 40.000 hectáreas erradicadas colectivamente para finales de 2019, la implementación del programa enfrentó graves retrasos, falta de asistencia técnica y una transición incompleta a economías legales.